domingo, marzo 21, 2010

Alternativa sostenible a los residuos: las cifras

La segunda alegría del día, ¡y ésta sí lo es completa!, fue la publicaciónde éste artículo de Opinión. A ver los de las "imposibilidades legales" con que nos salen mañana. Ejem.
Os rogaría le dierais la máxima difusión. Para mayor información al respecto podéis contactar con Asturias Verde(uno de nuestros seguidores), seguro que gustosísimamente os atiende.
Voy a adornarla con el video tan chulo que nos recomendó Manolo hace unos días, a fín de cuentas trata de otra incineradora y el problema es el mismo.
Lo más triste es que la Viceconsejera de ¡¡¡MEDIO AMBIENTE!!!, defiende la incineradora.
Belén Fernández aceptaría una incineradora «más pequeña» La incineradora es una opción «imprescindible» e «inaplazable»
Y ya ¡para más inri!, es vecina de éste concejo y tiene aquí a toda su familia directa(hecho que igual poca gente sabe, pero aquí que va a ser uno de los concejos más afectados.-y que ya está sobradamente contaminado como muy bien sabéis.- viven sus padres, sus hermanos, sobrinos,....). ¡LAMENTABLE!.



Alternativa sostenible a los residuos: las cifras

20.03.10 - 03:16 -
DACIO ALONSO | PRESIDENTE DE LA UNIÓN DE CONSUMIDORES (UCE) DE ASTURIAS Y PORTAVOZ DEL CONSORCIO CÍVICO
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Muchas personas a las que no le gusta la incineración entienden, con razón, que si no se queman los residuos de origen domiciliario tampoco es solución enterrar toneladas y toneladas en el vertedero; de ahí que acepten que se queme la basura como opción menos mala. En un sentido parecido, también con razón, algunos articulistas y creadores de opinión se preguntan si hay alternativa, realista y viable, a la incineración de nuestros residuos domiciliarios.

Conscientes de que dichos puntos de vista están presentes en nuestra sociedad, que no son aspectos baladíes y que nos encontramos ante una disyuntiva que va a determinar el tratamiento de los residuos por los próximos treinta años, desde el Consorcio Cívico, constituido por la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública, la Confederación de Asociaciones de Vecinos, Ecoloxistes n'Aición d'Asturies y la Unión de Consumidores, hemos promovido una comisión técnica, constituida por cualificados expertos en gestión de residuos, para que afrontase el reto de definir en términos concretos cuál es la mejor alternativa de tratamiento a nuestros residuos domiciliarios. Partiendo de dos condiciones básicas: cumplir con el principio de legalidad y ajustarse a prácticas de gestión y formas de tratamiento contrastados, y no a quiméricas elucubraciones. Así, del trabajo que está desarrollando dicho grupo de expertos es posible avanzar a día de hoy algunos aspectos dignos de reseñar y destacar. Vayamos a ello.

En primer lugar, la enorme falacia de presentar la incineración como una opción que prescinde de la necesidad de un vertedero, cuando quemar 450.000 toneladas de basura al año produciría no menos de 135.000 toneladas de escorias y cenizas anualmente, más de 3,5 millones de toneladas considerando un funcionamiento no inferior a 25 años, ¿a dónde se va a depositar esa ingente cantidad de restos, debajo de la alfombra? Evidentemente, incinerar residuos conlleva inevitablemente contar con un vertedero y no precisamente de pequeño tamaño; decir lo contario es querer marear la perdiz y engañar al personal.

En segundo lugar, que cumplir con la legislación implica, por un lado, seguir la siguiente jerarquía de residuos que debe servir de orden de prioridades en la política de gestión:
a) prevención;
b) preparación para la reutilización;
c) reciclado;
d) otro tipo de valorización, por ejemplo, la valorización energética;
e) eliminación.

Al mismo tiempo que la normativa vigente nos exige cumplir con los objetivos siguientes: valorización material mediante compostaje de un mínimo del 50% de la fracción orgánica en el año 2009 y del 65% en el año 2016 (Real Decreto 1481/2001 y Plan de Gestión de Residuos en Asturias 2001); reciclaje de un mínimo del 55% y un máximo del 80% de los residuos de envases en el año 2008 (Real Decreto 252/2006).
En tal sentido, cabe señalar que la gestión que se viene desarrollando en Asturias incumple clamorosamente dichas obligaciones legales, puesto que la valorización mediante compostaje de la fracción orgánica es ¡cero!, y la recuperación y reciclaje de los residuos de envases no supera el 23%, si nos atenemos a los datos de la última memoria publicada por Cogersa.

En tercer lugar -lo más llamativo del trabajo de citada comisión técnica-, es que cumpliendo, de aquí al año 2015, con los objetivos señalados en la legislación, junto al desarrollo de una cauta política de prevención y un ligero avance en los objetivos de reciclaje y compostaje a partir de esa fecha, resultaría que la «fracción resto» que debería eliminarse sería una cantidad sensiblemente inferior a las toneladas de cenizas y escorias que generaría cada año la incineración de la basura.

Dicho de otro modo, mientras la incineradora necesitaría un vertedero para acoger 135.000 toneladas de escorias al año, una gestión basada en la valorización material (reciclaje y compostaje) generaría como media al año 105.000 toneladas de «fracción resto»; para el periodo 2015-2040, algo más de 2,5 millones de toneladas de la denominada alternativa sostenible, frente a las 3,5 millones de toneladas de cenizas que la alternativa incineradora necesitaría enviar al vertedero.

Quedan, pues, claras dos cosas: que no es verdad que la alternativa incineradora no necesite de un vertedero para las cenizas y escorias que produciría, y queda claro que la alternativa sostenible basada en el cumplimiento de las obligaciones legales genera menos cantidad de restos a depositar en vertedero. ¿De dónde sale y cómo se justifica, pues, el «raca, raca» de que necesitamos la incineradora cuanto antes porque el vertedero se acaba? No se sabe. Alguien debería poner en conocimiento de la opinión pública algo más que engañosas consignas. Por nuestra parte, las cifras ahí están, a disposición de todos.
Como muy bien dice Joan Marc Simon, experto internacional con cuyo asesoramiento tenemos el privilegio de contar, se quiere construir la incineradora sin seguir antes el proceso lógico, y legalmente obligado, de buscar primero reducir, luego dar la posibilidad de reutilizar y finalmente maximizar el reciclaje y el compostaje, antes de plantearse la capacidad necesaria para la nueva planta incineradora o cómo eliminar la parte no aprovechable.

En un mundo con una creciente presión sobre los recursos que provocará un incremento de precios de los mismos, es mucho más sensato apostar por una estrategia basada en la recogida selectiva, altos niveles de reutilización y reciclaje; una apuesta que no suponga aportar al medio ambiente nuevas cantidades de contaminación altamente tóxica y una apuesta por la creación de empleo ligado al sector del reciclaje, lo cual sí es coherente con una nueva económica sostenible. En definitiva, ¿apostará Asturias por la modernidad en materia de gestión de residuos?

Alternativa sostenible a los residuos: las cifras

Estoy Quemao.3427.

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