martes, septiembre 14, 2010

El asturiano más poderoso del mundo

Un alto cargo en el Gobierno de Obama

El asturiano más poderoso del mundo

Joseph Westphal, nieto de mierenses, es subsecretario del Ejército de Estados Unidos, el tercer civil con más mando en las tropas americanas
08:29


Westphal conversa con la asturiana Elena Riley. / cedida por 1st infantry division public affairs

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Publicado día 14 de Septiembre en La Nueva España.
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Oviedo,

María José IGLESIAS

Joseph Westphal, subsecretario del Ejército de Estados Unidos, el segundo civil (excluyendo al presidente Obama) con más poder en las fuerzas armadas estadounidenses y el hispano más influyente del departamento de Defensa, desciende de mierenses. A priori nada lo indica. El apellido no suena precisamente originario del Principado. La razón es que los genes asturianos le vienen por línea materna. Sus abuelos emigraron a Chile desde Asturias. Posteriormente, la familia se implantó en Estados Unidos.

Westphal, padre de cuatro hijos, nacido en 1946, es uno de los «brazos ejecutores» del presidente Obama y del secretario de Defensa, Robert Gates en el ejército más poderoso del mundo. Habla un impecable castellano y es muy querido entre la colonia hispana de Estados Unidos. Se siente uno más de ellos y se muestra orgulloso de su origen siempre que tiene ocasión.

Lo demostró la pasada semana durante la visita que realizó a la base militar de Fort Riley, en el centro de Kansas, a pocas millas de El Dorado, pueblo natal de la madre de Obama y cerca de Abilene, lugar de nacimiento de Eisenhower. Allí, el número dos del Ejército reveló su procedencia asturiana casi por casualidad.

Entre las personas a las que saludaba en el Colegio Infantil Morris Hill, uno de los que se encuentran en el recinto de la base, sede de la mítica división «Big Red One», donde el general Custer forjó parte de su leyenda, se encontraba la asturiana Elena Riley, esposa de un militar estadounidense y natural de Grado.

Al pasar a su lado, el subsecretario, que junto con el secretario de la Armada, John McHugh, son los bastiones del secretario Gates en el Ejército, le preguntó de dónde era. Al responder que «de Asturias, en España» su cara cambió de expresión. «Entonces empezó a hablarme en español y a contarme la historia de su familia», relata. La gran sorpresa fue cuando el subsecretario dijo que sus abuelos maternos procedían de Mieres.

«Cuando me dijo que sus antepasados habían emigrado de las cuencas mineras a Sudamérica a principios del siglo XX yo le conté que era de Grado y aseguró que le sonaba el lugar», relata Riley. Westphal sabía perfectamente dónde se encuentra Oviedo, Gijón y Avilés. «Incluso mencionó Covadonga».

Explicó que en su casa se siguen manteniendo recetas asturianas y todos sienten un gran cariño por la región de sus ancestros, que él aún no ha visitado. Riley le habló incluso de LA NUEVA ESPAÑA. «Le dije que si quería saber cosas de Asturias podía leer la edición digital del periódico, como hago yo», explica Riley.

En la conversación no faltaron comentarios sobre las numerosas necesidades de los colegios, donde Elena Riley trabaja directamente con niños hispanos que tienen dificultades de integración con el idioma. Westphal señaló que aunque corren malos tiempos, el Ejército hará fuertes inversiones para remodelar los centros educativos.

El descendiente de asturianos es especialmente sensible con el tema, porque él mismo es un perfecto ejemplo de «mestizaje cultural». La trayectoria de Westphal encarna a la perfección el sueño americano. Cuando llegó de Chile con sus padres la familia se instaló en Maine y posteriormente en Nueva York.

Dejó la Universidad neoyorquina para ser miembro del equipo de transición de Obama en asuntos de Defensa.

El presidente supo de él por los Clinton. Westphal ya había trabajado como secretario para trabajos civiles en la Armada, cuando Bill Clinton fue presidente. Los analistas políticos aseguran que al presidente le fascinó el carácter conciliador de un hombre apasionado por la política y por el diálogo. Durante la visita también se refirió a la tragedia de los mineros que permanecen sepultados en Atacama.

La conciencia social del alto funcionario demócrata es equiparable a su amor por la docencia. Aún hoy, cuando sus obligaciones se lo permiten, se «escapa» desde el Pentágono a enseñar Políticas Públicas en el cercano campus de la Universidad de Georgetown (Washington).

Joseph Westphal fue profesor de Ciencias Políticas antes de dar el salto a la Administración federal. Fue rector de la Universidad de Maine y vicepresidente de Investigación y profesor de Estudios Ambientales en «The New School» de Nueva York.

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